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Pina Bausch
Magia
Post de Blog
August 2, 2021

Magia

“De donde proviene el combustible que nos hace seguir adelante?
La ira te hace ir tan lejos y luego te destruye.La envidia puede hacerte comenzar pero se desvanece. La ambición parece una buena idea hasta que descubres que elimina toda tu alegría. El camino que te impulsa adelante va sobre curiosidad, generosidad y conexión. Estos son los tres fundamentos del arte. El arte es una herramienta que nos da la habilidad para hacer mejor las cosas y para crear algo nuevo en nombre de aquellos que lo usarán para crear lo siguiente. La conexión humana es exponencial: escala a medida que creamos, tejiendo juntos la cultura y la posibilidad ahí donde no existía. Tienes todo lo que necesitas para crear magia. Siempre lo has tenido. Ve y haz un lío.”
-Seth Godin

Me asusta nombrar lo que presiento que tengo un pie dentro y otro fuera. Pasar de un terreno firme a una balsa sobre el agua. Me asusta hablar de la palabra magia. Curioso que la sienta como un terreno del cual quiero embarcarme y a la vez huir lo más lejos de su invitación por temor a que sea un sitio maldito o un oasis donde pueda pasar siglos hechizada creyendo que he llegado a la tierra prometida.

Tanto Elizabeth Gilbert como Seth Godin, dos autores que este verano han llegado a mis manos como grandes aliados a favor de la creatividad, mencionan en sus libros esta palabra. Y te confieso que cada vez que en sus escritos o entrevistas mencionan magia, me surge imaginármelos como caballeros medievales con un par de ovarios/testículos, ondeando un estandarte ante un mundo en pleno combate de pruebas tangibles. Juanes de Arco hablando de visiones ante una tropa preocupada por pagar el alquiler, trabajar, no morir por contagio, estar bien, tener buen aspecto, bla, bla, braa, bljhhh…

Admiro la valentía que se disfraza de bizarrees, como cuando escucho el comienzo del último capítulo de nuestro programa. La Walker soltó esta bomba: “DIOS VA PRIMERO”. Y me quedé hecha piedra.

Primero entro en un temblor que desprende mucha admiración por quien va con su verdad no tratando de catequizar sino mostrarse como es y piensa. Me invitan a dialogar y abrir camino a lo que tratamos colectivamente como fuera de moda, imperdonable, insensato, incómodo, absurdo.

Mi mente percibe un terremoto cuando veo a personas profesionales y que admiro, hablar de lo sutil, la inspiración, el mundo de las ideas, el espíritu, la vida como una corriente que nos interroga a cada rato o de su relación con lo divino. Estas personas tienen la capacidad de dejarnos mudos ante lo que no podemos meter únicamente en un sistema -mental -racional.

Creo que por ello solemos dar pedradas y no lanzar flores a quienes apuntan con el dedo en otra dirección. Yo me estremezco ante los oradores que alcanzan a expresar sus visiones intuitivas que no necesitan pruebas concretas, cerradas y demostrables.

Brindo en este texto por todos aquellos que incluyen lo que no comprenden, inclinándose ante un orden caótico para compartir al mundo amplitud y respeto, interrogante y curiosidad.

Ojo: no son aquellos extravagantes que tenemos en mente, son personas científicas, artistas, artesanas, viajeras, amas de casa; desde cualquier ámbito con mayor frecuencia me encuentro estas personas portadoras de una garra que rasga la apariencia y señala lo que hay detrás de ella.

La pregunta que me hice y que iba a lanzarle a usted, en una primera intención de escaquearme querido lector, es la siguiente: ¿qué te pasa dentro cuando alguien menciona la palabra magia? Así que decidí responderme. Decidí empezar este blog desde mi sentir. Descubrí que me cuesta hablar de la magia porque me observo no creyente-creyente, abierta-cerrada, ignorante- consciente ante este tema. Y ante lo que me suelo sentir dividida, suelo callar, suelo barrerlo debajo de una alfombra o en una estantería jugando al despiste. Ups, se me olvidó atender esto por años.

Esa escaramuza acumulada de pronto crece, le salen ojos y colmillos. Comienza a hacerse materia. La sombra de lo ignorado se transforma en una garrapata gigante que gruñe: “hey no puedes pasar la vida sin asomarte a un hoyo negro, sin probar el vértigo, oler las calles de madrugada, consumirte, cosquillear a los fantasmas, conversar con una planta, escuchar voces, cantarle al corazón, comer en la penumbra, ser poeta”

Para mi todas esas actividades que se cuelan en mis prácticas del día a día, me apuntan a la palabra magia y paso grandes cantidades de tiempo, ignorándolas, por temor a que sea allí donde la vida tenga sentido. Tengo miedo ante una sentencia de la cual ya sé la resolución.

Salir del closet en mi contexto representa un ir, pulsar la palanca de expulsión sin saber precisamente lo que significa la magia. No hace falta saberlo. Cuesta tanto salir de esa membrana llamada percepción chica, hacia una de mayor tamaño y que es más acorde a la propia esencia. Porque tengo una programación titulada “si fracasas, fin del mundo”.

A partir de las entrevistas que estuve viendo estas semanas del canal de Marie Forleo, pude abordar desde un sitio seguro, los temas que ahora me interesan y tanto causan pánico. Esos que aparecen como farolas en medio de la bruma pero que una no sabe cómo incorporar.  Y si tienes como yo la programación de “cuidado por donde pisas”, sabrás que puedes dar rodeos hasta sentarte y accionar en dirección a lo que consideras importante en ti. Lo que consideras un misterio. Lo que intuyes que te enciende.

Una palabra puede apuntar a tantas cosas y estar manchada de tantas otras, por ello es necesario andar a rastras un rato. Tenemos dos caminos, enterrarnos o beber. Al enterrarnos el resultado es vagar en el mundo como Voldemort -una vez fuera del closet voy a ir a saco con las referencias mágicas perdóneme usted- tomando vida de unicornios olvidando que lo que siempre fuimos fue magos. Por otro lado al beber, comprendemos que necesitamos de otros para incorporarnos de nuevo y para construir la realidad a nuestro antojo. Bebemos cada vez que nos preguntamos ¿qué quiere decir aquello para mi? ¿para mi contexto? ¿para mi sistema? ¿cómo lo tomo yo? ¿qué impacto tiene en mí?

Voldemort o borrachos de vida. La decisión descrita así no es tan difícil de tomar. Lo puntilloso es que el mago perdido de la saga Harry Potter, hace la misma acción que propongo para desestancarnos y vivir: bebe. Hay una diferencia del sitio donde decidimos beber. De otros o de nuestras propias preguntas, de la inseguridad o del gozo, de lo que creemos mejor o del momento presente. Saber diferenciarlo es crucial y complejo. No imposible.

Prepárese para lo que diré a continuación: Bendito COVID. Y ahora permítanme aclarar esta ultima barbaridad. Me pasé dos semanas pasando sus caleidoscópicos síntomas, me permití aburrirme, me permití ir hasta la orilla de la angustia, la paranoia y la desconexión con la palabra VIDA. Con tal de sumergirme completa en ese mar en el que el mundo está aprendiendo a nadar. Bendito tiempo de pedir auxilio y ver en la red, videos como el canal de Forleo, bendito espacio para que mis ojos volvieran a leer y como mis energías eran escasas, atendí a un cuerpo demandante solo de nutrición enfocada en lo que necesito.

Mi cuerpo apuntaba.  “Esto sí, aquello ya no tengo ni tiempo ni energía”. Así fui por dentro alabando cada cuarto oscuro: el dolor en el cuerpo, la culpa por exponer a otros, sentirse improductivo, derrotado, ansioso, desconectado.

Entonces, ¿cómo rayos se coló la magia? Al darme cuenta que solos, nos toca arrastrarnos para luego andar bebiendo de las fuentes que nos hacen bien. Y entre más dispersos estamos de lo que nos hace bien, entre más rechazamos ello, más abismos tocamos. Hay mil caminos para darnos cuenta qué si va con nuestro centro y qué no. Hay mil caminos y tiempo justo.

Y esto último que escribo yo misma me muerdo la lengua repetidas veces. Ser uno (unión) es sencillo, cristalino, desenfrenado. No hay recetas para acertar con ese estado de presencia y plenitud.  No hay guía más que unas pocas instrucciones. Respira-vuelve a hacerlo- continúa. Esto yo creo que está inscrito en cualquier cuartel de iniciación.

Los misterios se revelan para aquellos que van caminando queriendo encontrarse con ellos. El misterio de tu vida, de ser, de lo que vienes a desenterrar.

Estando enferma vi que me quité del centro por no tener de otra. Cobró volumen aquello de lo que no quería ni ver: la escritura, bailar porque sí e investigar de acuerdo al dictado del corazón. Y cuando el malestar fue bajando de intensidad también fui consciente del descenso del volumen que cobraron esas bombillas de iluminación. Lo agudo pide desde ahora constante revisión. No me dice: “enférmate más” sino “atiende a cada momento y cuando te encuentres confundida, practica refugio, practica frenar, practica renunciar”.

Así que este espacio cobrará otro rumbo. Me dedicaré a registrar mis investigaciones y daré voz a eso que mi atención se enfoca. No solo astrología, no solo arte, no solo lunas ni rezos. Me entrego a ti lector para tejer juntos este blog que apunta a recordarnos la magia que va pidiendo en cada esquina ser nombrada, compartida y creada.

Seamos canales, tu y yo.

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