Soy tu catalizador en los procesos

Luna

Si no has visto Matrix de las hermanas Wachowsky, te sugiero que la pongas dentro de la lista de cosas que ver puesto que la escena del oráculo, quien tiene el saber dentro de ese universo cinematográfico, representa un buen ejemplo visual para hablar de la luna. 

El oráculo en esta película tiene la visión del sistema y lo comunica, es una pitonisa vestida de abuela repostera cuyas palabras, consejos y conocimientos no fallan nunca. La cuestión es que el consultante, un humano curioso y despierto como nosotros, va frente a ella para saber si es o no es. He ahí el dilema.

¡Y vaya dilema! Saber quien es uno, si somos lo que nos dicen que somos, elegidos o no, es un cuestionamiento que nos pertenece. Está dentro del baúl para quien se pregunta qué hace aquí. Es un momento que nos ocurre en etapas de cambio y transformación. La pregunta ¿soy yo eso que dicen que soy? Implica mirarse al ombligo, sintiendo que lo que antes encajaba dejóde tener sentido.   

Nos condicionan muchas cosas. Sin duda. Y la luna en todo esto, nos ayuda como imagen dinamizadora puesto que esla representante de la memoria, de los vínculos y de nuestra manera de relacionarnos con el entorno.

Su arquetipo nos ayuda acomprender que recibiendo la información que recibamos de parte de un oráculo, de nuestra sociedad, de nuestro entorno, de nuestra genética, veamos que todos esos estímulos y toda esa información, es solo eso, información esperando a ser incorporada, digerida y procesada. Cada quien la toma y la desarrolla según su propia manera de ver y tomar lo adquirido. 

Lo bello y magnífico de la cercanía y observación que tengamos con su danza y todo el movimiento que genera en el cuerpo y en la tierra, nos lanza directo a la comprensión de que somos vulnerables. Ella, desde hace muchos siglos, ha sido el compás para la creación y la alimentación ya que rige las mareas. Estamos en un planeta y dentro de un cuerpo que gran porcentaje es agua. 

Tenemos capas, sensibilidades, inclinaciones y cuando ella se posiciona, cambia, se acerca, aleja o tiene conversaciones con lo exterior, descubrimos que hay impacto. Es el primer cuerpo con el que tenemos contacto visible con el espacio, lo que crea una iniciática vinculación silenciosa y poderosa de dentro afuera y de afuera a dentro. Descubrimos también que lo que decidamos escuchar de esta consejera, espejo de plata, impulsa una búsqueda interna para quien busca en ella saciarse de verdad y certeza. Es propulsora de nacimientos, de muertes y de fertilidad.  

La luna, el arquetipo del seno materno, nuestro primer entorno es sinónimo de seguridad, confort; revelando las distintas sensaciones de sentirnos hogar. Miremos lo cambiante que es. Desaparece, mengua, crece o está como un faro desvelando caminos nocturnos. Dentro de esta transformación visible que muchas veces obviamos, está la comprensión de queasí como las emociones vinculadas al elemento agua, la luna es una maestra sobre la impermanencia.  

Las mareas están en constante actualización, el agua busca una quietud a través del movimiento. 

Saber leer el campo emocional no requiere conceptos sino procesos. Solo al meter bien los pies dentro del agua es que tenemos la experiencia que hay corrientes y cambio. Y eso mismo le pasó a Neo, nuestro héroe en Matrix, cuando fue a buscar respuestas con la luna/ el oráculo. La respuesta dada era la justa para que se asomase dentro, para que cayese en picado y no buscase más preguntas desde lo mental sino desde la experiencia para derribar lo conocido y lo esperado, todo aquello que no fuese genuino ni natural en él en ese momento en que su actualidad le pedía que asumiese su rol.

EL SOL