Soy tu centro para los caminos de
flujo y renacimiento

Sol

¿Por qué nos cuesta ponernos en marcha? O eso me parece a mí ahora que escribo desde un desordenado estudio. Repasemos la situación. Y es que hay mucho que poner en la mesa cuando se habla de astrología, de cuerpos celestes, su simbología, su impacto y el cómo esas referencias externas nos ayudan a generar un click en nuestra propia realidad. 

Estoy en una habitación con luz, sorbiendo un té exquisito y contando con todo lo indispensable para escribir y concentrarme. Haciendo un recuento de todo lo previo que he tenido y que sigo teniendo que sortear para crear y focalizarme, lo más peculiar que se presenta es una voz que dice: “antes ordena-te por favor!”. Y pregunto ¿cuántas veces nos dejamos arrastrar por voces que nos hablan hacia direcciones contrarias lejos de donde se supone que debemos estar actuando? Mi sol está en capricornio y tiendo a procrastinar… Soy un humano en constante descubrimiento que su centro gravitacional es un sol en capricornio. Pero antes de entrar a detalles, volvamos a la parte de ser especialistas de tareas ni mias antes de las cuestiones primordiales. 

He estado observándome estas vacaciones y lo que ha saltado a la vista es mi tendencia a poner capas antes de lo que sé que me dará satisfacción, gratificación y foco. Por un lado intuyo aquello que me eleva pero por alguna razón, huyo. Dando este preámbulo, ahora explicaré en qué se relaciona esto con la idea del Sol natal. 

El sol crea movimiento. La órbita elíptica de la tierra dividida en doce representa cada una de las 12 constelaciones del zodiaco porlo que tenemos 30 grados exactos donde la tierra hace su recorrido. A esterecorrido terrestre por la elipse, los astrólogos nos referimos a que el sol está en cierto grado de un signo. Es una danza y un desplazamiento donde aveces estamos distantes o cercanos a él. 

Ahora, viene lo interesante. ¿cómo unir la anécdota de arriba con la explicación más o menos teórica-astrológica? Primero hay que cerrar los ojos y dar un par de respiraciones. Segundo hay que ir saltando,contrastando y observando. Esa es mi propuesta ante ti y el acercamiento que yo tengo delante de la astrología. Unir la vida con la forma. Reflexionar sobre la relación entre materia y energía. Hablamos del Sol ¿cierto? Míralo en tu mente, una gran pelota lumínica que si hacemos un zoom out, solo vemos esa esfera y no los cuerpos que atrae cerca de ella. Quédate con esa noción.

Seguimos: tomando en cuenta que el sol mueve e ilumina, la tierra es un cuerpo como nosotros que es parte de esa atracción. Tratamos devolver a ella al tiempo que nos vemos separados. Giramos y giramos y giramos para descubrirnos parte y no parte. Para llegar a la comprensión sol, hemos de salir uno o más minutos de nuestro hogar terrestre / corpóreo para integrar que el sol expande, brilla, ciega, deslumbra.  

Ese gesto de salir del hogar para indagar quién es uno, es un camino que comprende de mucha valentía. Es un camino propio. Es un camino de constantes pérdidas y encuentros, de zoom y distancia, de miedo y de gozo.  

El sol en la astrología puede ser el centro de la diana y para llegar a ella, hace falta una mirada intrépida, paciente, genuina y madura. 

De esta manera, relaciono mi dificultad o reto a la hora deponerme a lo que en verdad me nutre y expande. En mis coordenadas actuales: la escritura y la entrega de expresión.  

Puesto que si bien, me identifico con aquello que me causa crecimiento y esa sensación de estar inspirado, hay que ser sensatos y mirar qué parte de nuestras vidas oscilamos hacia el polo opuesto. Pareciera que como peces vamos contracorriente. ¿te has cuestionado porqué? 

Veamos el sistema solar como un vinilo. Cada uno es un álbum y la carta natal representa nuestra pura potencia orgánica. La clave en el sol parte de la comprensión que uno es el sujeto explorador ante aquello que nos ciega. Nuestra esencia es un laberinto que se atraviesa con los ojos cerrados, nuestro sol es entonces un núcleo que requiere de experiencia y confianza. Venimos a esta tierra a dejar sonar nuestra melodía y a sostener los procesos naturales. ¿Quién tiene una guía o manual de uso ante la inmensa vida? 

La comprensión que no solo eres la Tierra sino los planetas, las rotaciones, las relaciones dinámicas tanto como un caminante, nos lleva a sostener entre manos con mayor delicadeza y fuerza nuestro vinilo. Complejo sí, sin embargo partir de mirarte y mirar lo de afuera como un juego de espejos, es un punto de partida abierto ante la existencia.  

El sol, nuestra luminaria, nos remarca un centro. Algo que por si mismo da, ilumina e irradia. Como terrícolas, encarnados en este planeta, nuestro nacimiento y referencia respecto a la posición, tiempo y momento donde decidimos nacer, crea un trazo profundo conectado al desarrollo auténtico de una expresión infinita. El instante en el que salimos al mundo, estamos acompañados por todo un sistema que nos mira, una figura celeste que nos hace de mapa y nos acompaña a investigarnos. 

El sol en este sentido es potencialidad y entender esa potencia como una expresión infinita de posibilidades, de creaciones, demanifestaciones, es lo que venimos a descubrir cada uno de nosotros.

LA LUNA